Por
María Victoria Cisterna
Tanto en
tiempos de COVID-19 como en la “normalidad” abundan noticias de procedencia
extraña o falsa. Es importante saber reconocer cuándo estamos frente a una para
no caer en la desinformación y el engaño mediático.
Muchas veces
al leer una noticia en un portal confiamos plenamente en la veracidad de su
contenido. Pero esto que estamos leyendo, ¿es 100% real? ¿Cómo me doy cuenta cuando
algo no lo es? Algunas claves a tener en cuenta:
- No leer únicamente el título en una noticia. Es importante hacer una lectura del cuerpo de la misma, ya que muchas veces los títulos suelen estar redactados para atraer lectores y no estar contando toda la eventualidad.
- Cualquiera sea el dato que la noticia aporta, hacé una búsqueda en internet de más información al respecto. Si es falsa, probablemente ya la han desmentido.
- Seguramente se menciona algún/a profesional: verificá que sean personas reales, no inventadas.
- Si se habla de un estudio “prestigioso”, podés rastrearlo por internet y comprobar que efectivamente existe. Si encontrás la fuente en una página web pero todavía te genera dudas, podés ponerte en contacto con los autores, de los que seguramente figurarán sus datos en el o los artículos. “La mejor prevención es ponerse en contacto con la presunta fuente”. (Cobo, S., 2012).
- ¿Tiene errores de ortografía graves? Es probable que estemos ante una noticia falsa. Ningún comunicador está exento de cometer faltas ortográficas, pero lo cierto es que incluso Google le da menos credibilidad a los sitios con faltas de ortografía.
Dentro de una
página web hay ciertas marcas que nos pueden hacer considerar la presencia de
una fake-new, y hasta pensar que el sitio es falso. A veces las URL son parecidas
y no lo notamos, pero cambió una letra y ya es un sitio distinto. Otro aspecto
importante a considerar es la presencia de la información de contacto y propiedad
de la web, ya sea una persona o empresa. Si hubiera un nombre, se puede rastrear
por redes sociales o simplemente internet para verificar su veracidad.
Desenmascarar
fake-news es toda una habilidad que supone el “desconfiar de todo”. Quizás
suene un poco exagerado, pero hay páginas o redes sociales que parecen “oficiales”
o que brindan información de calidad y simplemente son perfiles falsos.
La clave es
estar atentos a todo lo que nos rodea, verificar los sitios que visitamos y si,
ser un poco desconfiados. Es la forma de no caer en la desinformación.

