jueves, 23 de julio de 2020

La fake news sobre supuesto kit de medicamentos contra el Covid-19



Daño renal, intoxicación, lesiones gastrointestinales y hasta la muerte puede producir la ingesta de combinaciones de medicamentos ofrecidas en redes sociales.

Por: Silvia Lorena Artunduaga

A lo mitos que han surgido alrededor del coronavirus con remedios caseros o naturales, se suman los buscadores y las redes sociales que se han convertido en una herramienta indispensable para que los ciudadanos se informen sobre la pandemia y sobre los avances en cuanto a tratamientos y vacunas para combatir el Coronavirus que en el mundo sigue dejando un sin número de personas contagiadas y fallecidas.

Por eso me di a la tarea de ingresar en los buscadores más usados como Google, y encontré que el coronavirus es el tema más buscado en internet en todo el mundo y además sigue siendo la principal tendencia de búsqueda en todo el mundo desde el 15 de marzo, según Google Trends, el departamento desde el cual Google analiza las tendencias de búsqueda y al ingresar Medicamentos o tratamientos para covid-19 son más de 4,810,000 resultados los encontrados.


Pero aunque es la principal tendencia no todo lo que se publica en internet es cierto ni todo es falso, por eso debemos ser responsables y verificar la información con paginas confiables y seguras.  


En Colombia desde hace una semana se genero una alerta desde el Ministerio de Salud donde se advierte sobre el peligro de un kit para el tratamiento del coronavirus, esta información que circulo en las redes sociales, incitaba a los ciudadanos a comprar diferentes tipos de medicamentos aduciendo falsamente su eficacia en el tratamiento y cura del covid-19.

Ante esta situación Leonardo Arregocés Castillo, Director de Medicamentos y Tecnologías de Salud del Ministerio de Salud y Protección Social, advirtió sobre el peligro del consumo de estos medicamentos en las combinaciones y cantidades propuestas en los kits y los riesgos de automedicarse. "A la fecha no hay cura contra el covid-19. La ingesta de combinaciones de medicamentos sin fórmula y sin un criterio médico representan un peligro para la salud de la ciudadanía", sostuvo.

"Los tipos y dosis de los medicamentos sugeridos en esos kits que promocionan en redes sociales pueden provocar serios problemas de salud, entre los que se encuentran daño renal irreversible, lesiones gastrointestinales que producen sangrado, o inducir resistencia al tratamiento cuando se agrega de manera inadecuada un antibiótico", explicó Arregocés.

Por eso es importante verificar y no darle credibilidad a todo lo que se indica y se promociona por redes sociales. Además, a no combinar analgésicos comunes ni utilizar dosis por encima de las recomendadas en el empaque, y a atender las recomendaciones de los profesionales de la salud.


https://www.minsalud.gov.co/Paginas/Minsalud-advierte-sobre-informacion-falsa-de-kit-de-medicamentos-para-el-tratamiento-de-covid-19.aspx

Aunque en diferentes países se trabaja incasablemente en una vacuna para combatir el coronavirus, no hay nada probado ni autorizado por parte de las autoridades de salud lo que si es cierto es que por ahora la responsabilidad es social por eso debemos acatar medidas como el distanciamiento social, el lavado de manos, uso correcto de tapabocas y evitar las aglomeraciones o reuniones en espacios cerrados, especialmente si la ventilación no es adecuada.







martes, 21 de julio de 2020

Entrevista exclusiva: Chequeado.com, el sitio que combate las fake news


Por Sofía Sandoval

En un contexto de pandemia mundial y con medidas de aislamiento que generaron miedo e incertidumbre, las noticias falsas parecen haberse propagado a mayor velocidad a través de distintos canales, lo que derivó en un proceso conocido como infodemia o desinfodemia.

Matías de Santi es el coordinador del área de Medios de chequeado.com y conversó con Portal Tapabocas sobre las estrategias que utiliza este sitio para verificar las informaciones que circulan en Internet, así como las campañas educativas que apuntan a generar más responsabilidad y honestidad a la hora de compartir información a través de la red.

¿Cómo definen la infodemia o desinformación? ¿Consideran que se ha agravado en este contexto de pandemia mundial?

Hablamos de desinfodemia, la combinación de la desinformación con la pandemia. La definimos como una práctica que se basa en difundir noticias falsas o maliciosas sobre la pandemia y que aumenta el pánico y la angustia en la sociedad, en los ciudadanos de nuestro país. Se ha agravado en este contexto, en el blog que Chequeado tenemos un posteo sobre el uso de Whatsapp por parte de Chequeado. Durante los meses en los uqe Argentina entró al aislamiento social, preventivo y obligatorio, la cantidad de pedidos para que chequeemos informaciones que son sospechosas de ser desinformación es cuatro veces mayor a lo que recibíamos en los dos meses electorales de 2019. De esa manera creemos que se ha agravado por el contexto mundial.


    ¿Cuáles son los principales riesgos o perjuicios que causan las fake news?

Los principales riesgos o perjuicios de las desinformaciones tienen que ver con la salud mental y también la física. Con la salud mental, son desinformaciones que promueven pensamientos negativos y catastróficos y proponen un sobreesfuerzo para nuestra mente. Eso puede generar muchas cosas negativas para la salud mental de una persona. Hay desinformaciones que salen de la vida virtual y van al terreno de lo físico. En Argentina hay un caso en Comodoro Rivadavia con una desinformación que se promovió en grupos de Whatsapp y terminó en el linchamiento de un vecino. También hay ejemplos en México y en India.

¿Qué hacen desde Chequeado para evitar la circulación de fake news?

Desde Chequeado, la lucha de desinformación es uno de los ejes de la organización y el área de Medios que yo coordino. Producimos contenido continuamente para luchar contra las desinformaciones en nuestra sección de Falso en las Redes como en Verificaciones. Hemos publicado un especial donde se pueden ver todas las desmentidas. Generamos un acuerdo con Facebook para luchar contra las desinformaciones que circulan en la plataforma. En Whatsapp tenemos monitoreo constante donde recibimos pedidos y respondemos con el resultado de la verificación. Tenemos un trabajo muy fuerte en lo educativo, trabajamos con escuelas y con adolescentes. Hemos dado charlas sobre riesgos y consejos para no caer en desinformaciones a adultos mayores. Lo enfocamos desde lo periodístico, lo educativo y la innovación. Lanzamos campaña con la ONU en redes sociales para trabajar sobre este tema. Tenemos una alianza regional que se llama Latam Chequea donde difundimos desmentidas de nuestros aliados y cargamos las nuestra en una base porque creemos que los esfuerzos colectivos hacen más fácil luchar contra la desinformación.


¿Qué consejos deberían tomar los periodistas para evitar reproducir noticias falsas? ¿Y los usuarios?

Tomar el método de verificación de contenido viral que tiene publicado Chequeado en su página web. Verificar todo lo que publica el periodista, para poder defender cada dato que difunde en una nota o en sus redes sociales. Tiene que ser responsable y honesto intelectualmente. Si cae en desinformación debe hacer captura de aquello que difundió, borrarlo para que deje de circular y hacer nueva publicación aclarando que se equivocó con esa captura. La honestidad es clave. A los usuarios, lo primero que decimos es que si recibe contenido y no conoce la fuente, que no lo comparta.Reemplazar el “lo comparto por las dudas” por el “por las dudas no comparto”. En segundo lugar, si te enterás de que algún contenido es falso, hay que disculparse y corregirse. Y si otro comparte algo falso, hay que tratar de corregirlo con firmeza y con cariño, eso también es cuidarnos.


¿Consideran que los avances tecnológicos contribuyen a una mayor desinformación?

Sí, claramente. Contribuyen porque las desinformaciones existen desde hace muchísimo tiempo incluso cuando sólo existía el formato gráfico. Las nuevas tecnologías amplificaron el ancho de banda de la desinformación. Pero esos avances permiten que los fact checkers luchemos cada vez mejor contra las desinformaciones. Veo aspectos positivos y negativos de los avances tecnológicos. 

Escuchá la entrevista a continuación:





Las fake news explicadas en tres documentales

Por Sofía Sandoval


La pandemia por coronavirus inauguró el concepto de infodemia: una reproducción pandémica de las noticias y la información que muchas veces procede de fuentes poco confiables y que motiva a los ciudadanos de todo el mundo a compartir como ciertas una serie de noticias falsas que terminan por generar angustia, pánico y hasta la toma de decisiones drásticas.

Sin embargo, las noticias falsas o fake news no son un concepto nuevo. Por el contrario, la reproducción de información poco confiable se dio también durante la tradición oral o a partir de la creación de la imprenta. La diferencia radica en que, en la actualidad, gracias al desarrollo de Internet y la masificación del acceso a través de teléfonos inteligentes, el caudal de estas informaciones creció de manera exponencial.

A continuación se listan tres documentales de distintos medios de comunicación que indagan en el concepto de las fake news, en los riesgos que implican para la sociedad y en las herramientas disponibles para combatirlas.

La cadena alemana DW emitió el año pasado un documental que explica el concepto y muestra su incidencia en la política y los procesos electorales de India y los Estados Unidos.




Los españoles a cargo de El Diario abordaron el tema de las fake news en su sección "¿Cómo y por qué?", en el que utilizaron la neurociencia para comprender por qué la gente cree en estas informaciones.



Por último, el orador y analista en seguridad de información Maximiliano Macedo se presentó en el ciclo TEDx con un discurso en relación a las noticias falsas y las consecuencias que tienen en la sociedad.








lunes, 20 de julio de 2020

Bill Gates y la infodemia


Apretamos el acelerador

Por Silvia Irene Merino

 

El ACELERADOR comenzó en abril del 2020, en un acto donde participaron Organización Mundial de la Salud  (OMS)   , el Presidente de Francia, la Presidenta de la Comisión Europea y la Fundación Bill y Melinda Gates, reúne a gobiernos, organizaciones de la salud, organizaciones civiles, empresas, científicos y filántropos, todos unidos con la intención de acabar con la pandemia. 

Uno de los principios rectores del proyecto apunta al diagnostico y tratamiento de las enfermedades. El objetivo acelerar el desarrollo y la provisión equitativa de los tratamientos para todas las etapas de la enfermedad, a fin de garantizar que sean accesibles para todos, independientemente de la ubicación geográfica y el nivel de recursos económicos

Otro de los ejes del Acelerador es la promoción de la  inmunización de la población,  con el fin de  “garantizar que las vacunas se desarrollen lo más rápidamente posible, que se fabriquen en los volúmenes adecuados sin hacer concesiones en materia de seguridad y que se hagan llegar a quienes más las necesitan”

Ante tal  evento No Faltó la manipulación sobre declaraciones de Bill Gates referidas a la inversión de las vacunas. Una Fake News circulo en Reino Unido afirmando que tanto el virus como la vacuna ya estaban patentados por la fundación Gates.  Como así también un recorte de una entrevista, publicada en Alemania donde inserta en la opinión publica la idea que el filántropo obtiene un beneficio elevado por la fabricación de las vacunas.

Bill Gates  estuvo en el centro de teorías conspirativas que circularon en redes sociales, mereciendo un capítulo aparte. La leyenda cuenta que el virus fue creado por el imperio de Gates para luego implantar a través de la vacuna un micro - ships,  para etiquetar y geolocalizar a la población, logrando el dominio de las personas en todo el mundo.

Coronavirus: la charla TED de Bill Gates en la que pronosticaba una crisis similar a la del covid-19                    adelantando el escenario que hoy tiene al mundo en vilo y cual seria la posible solución.

Las noticias falsas aparecen en las redes, puede observarse que manejan  argumentos dirigidos al miedo, a la vulnerabilidad psicológica, a la desconfianza, utilizan recursos que impacten para su mayor circulación.

Ahora bien,  dejando de lado las Fake News, la situación actual del ámbito científico despierta en la población una serie de interrogantes sobre la vacuna contra el Covid 19. Entre las inquietudes surge en diferentes ámbitos, cuestionamientos sobre  cuantas dosis serán necesarias para combatir la pandemia?, en que tiempo se realizara la producción de la misma?, a quien será destinada?  Como realizaran la distribución? Quien se beneficia? Quien se perjudica? . Serán incógnitas develadas cuando logren conseguir la vacuna. Si esta comprobado que esta pandemia es muy diferente a las anteriores que ha sufrido el mundo. Hasta el momento todos los gobernantes tuvieron que poner en marcha el Aislamiento Social Preventivo Obligatorio, como herramienta de protección de la salud publica.

En fin el Covid 19, existe. No es invento de las redes sociales. Esperemos que pronto pueda encontrase una solución a la pandemia.

Hasta el momento el mejor tratamiento es seguir los consejos de los profesionales médicos, y las medidas preventivas de portales oficiales.

Te puede interesar escuchar algunos tips de la Profesora  Bianca Racioppe docente la facultad de Periodismo – UNLP,  para evitar la propagación de FAKE NEWS.



Frente a la infodemia, la recomendación es: NO LAVARSE LAS MANOS



Por: Alejandro Ippolito

En la dimensión artística, la literatura primero y la cinematrografía después nos han otorgado la visión de múltiples escenarios distópicos donde la supervivencia del ser humano se ve amenazada por la aparición de diferentes plagas y desastres que prometen la extinción de la especie y la mutación del planeta en favor de la naturaleza, una especie de regresión a un estado planetario primigenio de belleza desbordante, pureza en el aire y claridad en el cielo, aguas cristalinas y animales recorriendo las ciudades desérticas con total libertad y sin temor al peor de los primates.

Son cuantiosas las muestras que han dado la literatura y el cine como expositores involuntarios de una especie de “periodismo de anticipación” que posiblemente haya disfrazado de entretenimiento ficcional una lectura inteligente de la realidad y una proyección llamativamente exacta de diversos sucesos posteriores. Profecías que pueden basarse en el agudo sentido de observación de autores geniales o en un sencillo ejercicio de la decepción y el pesimismo que surge del mero reconocimiento de la historia de la humanidad con su proverbial tendencia a repetir y fortalecer sus desaciertos sin terminar de reconocer su rotunda fragilidad.

Si reversionáramos el tango Cambalache deberíamos decir que ‘la pandemia nos ha igualao’ y nos ha invitado de mala manera a un supuesto encierro en el cual, quizás, encontremos la libertad perdida en nombre del progreso. Pero el COVID-19 no recorre en soledad los laberintos terrenales, hay otras pandemias que también nos destruyen pero con formas más sutiles, amenazas a las que tristemente nos hemos acostumbrado a tal punto de confundir el veneno con nuestro alimento cotidiano.

Tal es el caso de la denominada infodemia, un proceso viral que inunda las arterias comunicacionales con información maliciosamente falsa y que corrompe los sentidos al punto de provocar en las personas reacciones contrarias a sus propios intereses.

Los infectados de infodemia se reconocen por difundir ideas sin sustento, frecuentemente disparatadas y que no toleran el más mínimo análisis. La infodemia provoca el efecto de un espejo mentiroso en donde no se refleja lo que existe sino lo que se desea y ese deseo mayoritariamente responde a la falta de conocimiento o al gusto adquirido por el escándalo y el sensacionalismo como productos de consumo mediático.   

Las recomendaciones para combatir la infodemia - que es anterior al COVID-19 y lamentablemente podemos prever que continuará vigente después que la pandemia se disuelva - tiene algunos puntos en común con el virus que puso al mundo en cuarentena. En principio hay que evitar la proximidad con personas posiblemente infectadas por haber tenido contacto con fuentes comprobadas de desinformación. Hay que tomar distancia, una distancia reflexiva frente a los contenidos informativos que nos permita reconocer los síntomas de una noticia maliciosa – síndrome de fake news – como la ausencia de fuentes comprobables, autores inexistentes, redacción errática y con errores gramaticales llamativos; entre otras cualidades negativas.

La proximidad con nuestros seres queridos puede ser riesgosa, es habitual que la infodemia se propague entre nuestros contactos más cercanos en donde la confianza en ellos permite el ingreso de la información falsa. El uso del barbijo comunicacional nos permite protegernos y proteger a los demás de las expectoraciones discursivas apócrifas, impulsos similares a una tos persistente sin otra sustancia que el trascendido, el rumor y la falacia.

La infodemia, al igual que el coronavirus, suele permanecer flotando en el aire por algún tiempo y por eso es necesario tomar todos los recaudos para no quedar expuestos a sus efectos. Partículas que no se reconocen a simple vista, con un poder de propagación muy importante y que requieren del análisis de especialistas para ser reconocidas.

Pero no alcanza con la descripción diagnóstica, la enumeración de particularidades y el recuento de víctimas y efectos. Resulta imprescindible producir la sustancia que actúe como antídoto frente a la infodemia  Por eso la recomendación es “no lavarse las manos” en este caso, no desentenderse ni considerar que la infodemia es parte de la lógica dinámica de uso de los medios y las redes sociales o que no se puede hacer más que enumerar casos y contabilizar contactos infectados. En tiempos en que lo viral se ha transformado en sinónimo de éxito, la tarea es instalar protocolos de acción frente a la información que se consume, acciones simples que pueden desbaratar la circulación de noticias maliciosas y purificar el aire en favor de todos.

En tal sentido estamos trabajando, desde las aulas y los espacios de investigación, para conocer en profundidad las características de esta pandemia desinformativa, para poner en valor el discurso científico por sobre las suposiciones y los trascendidos, para devolverle al conocimiento el lugar que los medios le quitaron en favor de la simpática ignorancia y reconfigurar el rol del periodismo como recopilador y decodificador de hechos concretos ante la sociedad y no como reproductor de mensajes que solo abastecen intereses corporativos y privados.

Estamos en el peor momento, pero también estamos en el mejor lugar.


domingo, 19 de julio de 2020

¿Cómo reconocer una fake-new?


                        Por María Victoria Cisterna



Tanto en tiempos de COVID-19 como en la “normalidad” abundan noticias de procedencia extraña o falsa. Es importante saber reconocer cuándo estamos frente a una para no caer en la desinformación y el engaño mediático.

Muchas veces al leer una noticia en un portal confiamos plenamente en la veracidad de su contenido. Pero esto que estamos leyendo, ¿es 100% real? ¿Cómo me doy cuenta cuando algo no lo es? Algunas claves a tener en cuenta:
  •          No leer únicamente el título en una noticia. Es importante hacer una lectura del cuerpo de la misma, ya que muchas veces los títulos suelen estar redactados para atraer lectores y no estar contando toda la eventualidad.
  •          Cualquiera sea el dato que la noticia aporta, hacé una búsqueda en internet de más información al respecto. Si es falsa, probablemente ya la han desmentido.
  •          Seguramente se menciona algún/a profesional: verificá que sean personas reales, no inventadas.
  •          Si se habla de un estudio “prestigioso”, podés rastrearlo por internet y comprobar que efectivamente existe. Si encontrás la fuente en una página web pero todavía te genera dudas, podés ponerte en contacto con los autores, de los que seguramente figurarán sus datos en el o los artículos. “La mejor prevención es ponerse en contacto con la presunta fuente”. (Cobo, S., 2012).
  •          ¿Tiene errores de ortografía graves? Es probable que estemos ante una noticia falsa. Ningún comunicador está exento de cometer faltas ortográficas, pero lo cierto es que incluso Google le da menos credibilidad a los sitios con faltas de ortografía.


Dentro de una página web hay ciertas marcas que nos pueden hacer considerar la presencia de una fake-new, y hasta pensar que el sitio es falso. A veces las URL son parecidas y no lo notamos, pero cambió una letra y ya es un sitio distinto. Otro aspecto importante a considerar es la presencia de la información de contacto y propiedad de la web, ya sea una persona o empresa. Si hubiera un nombre, se puede rastrear por redes sociales o simplemente internet para verificar su veracidad. 

Desenmascarar fake-news es toda una habilidad que supone el “desconfiar de todo”. Quizás suene un poco exagerado, pero hay páginas o redes sociales que parecen “oficiales” o que brindan información de calidad y simplemente son perfiles falsos.

La clave es estar atentos a todo lo que nos rodea, verificar los sitios que visitamos y si, ser un poco desconfiados. Es la forma de no caer en la desinformación.

Coronavirus: Pánico e incertidumbre por falsos audios y mensajes enviados por WhatsApp


Difundir información falsa por redes sociales o aplicaciones móviles, es considerado un delito que conlleva a sanciones legales por parte de las autoridades.

Por: Silvia Lorena Artunduaga

Pese a que el Ministerio de Salud es el único responsable de informar y confirmar oficialmente los casos de covid-19 en Colombia, muchas personas a través de audios que se envían por WhatsApp divulgan nombres de personas supuestamente contagiados por el virus.

Así como ha sucedido en varias regiones del país, Neiva no es ajena a esta problemática que hoy es no solo es considerad como un delito sino como una 'fake news', el primer caso se registró en el mes de abril cuando se divulgo un audio indicando que el propietario de un reconocido restaurante de la ciudad era positivo para coronavirus y donde recomendaban a las personas no comprar, ni pedir domicilios.





Pero este no ha sido el único audio y mensaje con falsa información que ha circulado en la ciudad un mes después de este suceso se encendieron nuevamente las alertas en Neiva en esta oportunidad se generó pánico e incertidumbre al indicarse de manera irresponsable que un paciente que era atendido en el Hospital Universitario de Neiva que se había fugado era positivo para coronavirus.

El centro hospitalario a través de un comunicado de prensa debío aclarar a la ciudadanía que el paciente de 27 años, del cual se afirmaba tenía Covid-19, esto no era cierto y que aunque el hombre había llegado por otras patologías y al practicarse la prueba, esta dio resultado negativo.


Ante estos hechos las autoridades advirtieron, que difundir información falsa por redes sociales o aplicaciones móviles, es considerado un delito que conlleva a sanciones legales por parte de las autoridades, al generar pánico sobre alertas sanitarias inexistentes.

Hicieron un llamado a la ciudadanía para que hagan uso adecuado de las redes sociales y no replicar este tipo de mensajes que vulneran el derecho a la comunidad de estar informada de manera veraz y oportuna.



martes, 14 de julio de 2020

Cadenas

Cuando te piden compartir información con la familia, los amigos y conocidos…….

Por Silvia Irene Merino

 

En esta época de cuarentena las fake news se propagaron a la velocidad del virus. Así sucedió con una cadena de Whatsapp que cita recomendaciones sobre el Coronavirus por la doctora  “González Ayala”.

               

A pesar de ello, la Dra. Silvia González Ayala, titular de la cátedra de Infectología de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), en un audio desmintió que el texto fuera de su autoría. Se difundió en las redes de manera muy importante llegando a los medios de comunicación. La Doctora explicó: el texto es totalmente FALSO, constituyendo “realmente una afrenta a la salud pública que se divulguen medidas que no tienen ninguna base científica y destacar que es un momento importante para trabajar en la prevención, no con falsa información, sino con la información útil  para que nuestra comunidad la incorpore y así tratar de disminuir la transmisión del coronavirus”



Además, el mensaje  contiene varias afirmaciones falsas, tales como  “tomar sol” y “beber agua cada 15 minutos” para que el virus “pase al esófago donde los ácidos gástricos lo destruyen”. FALSO

O “el  virus no resiste el calor y muere si está expuesto a temperaturas mayores a 26 - 27 grados, por lo tanto debe consumirse abundantemente durante el día bebidas calientes como infusiones, caldos o simplemente agua caliente, estos líquidos calientes neutralizan el virus y son fáciles de ingerir”. FALSO

 

La especialista sí sostuvo sobre las técnicas de prevención, son prácticas higiénicas que deben tenerse en cuenta frente a la pandemia e incorporarse a nuestra vida cotidiana. Cuando se incorporen estaremos educados en uno de los relevantes aspectos de la salud.

 A cuidarse de la desinformación, es otra epidemia que abunda en todas partes…








domingo, 12 de julio de 2020

CoronaVINO: ¿ingerir esta bebida alcohólica nos mantiene a salvo del virus?

Por: María Victoria Cisterna



Lo cierto es que esta información fue ampliamente desmentida y el vino, en su justa medida, nos puede ayudar a sobrellevar este momento, pero no a prevenir el Coronavirus.

En marzo de 2020, la Federación Española de Enología (FEAE) emitió un comunicado donde hablaba de que "la supervivencia del virus en el vino parece imposible porque la combinación concomitante de la presencia de alcohol, un ambiente hipotónico y la presencia de polifenoles, impide la vida y la multiplicación del propio virus". En otras palabras, el virus no sobreviviría en el vino y su consumo contribuiría a “una mejor higiene de la cavidad bucal y la faringe, esta última zona donde anidan los virus durante las infecciones”.

Esta noticia generó gran revuelo, tanto en el mundo vitivinícola como en la sociedad en general. En un informe relevado por Los Ángeles Times en abril, según la firma de investigación de mercado Nielsen las ventas estadounidenses de vino aumentaron un 66%. Lo mismo sucedió con otras bebidas alcohólicas, ya que “la noticia” fue que el alcohol mataba al virus. Las personas adquirían bebidas para abastecerse, pero también, en base a lo que leían en las redes sociales, lo hacían para salvaguardarse del COVID-19.


"¿Puede el beber alcohol aumentar el riesgo de contagiarnos de coronavirus?". Nota de Los Ángeles Times.


Ejemplos como este podemos citar varios, pero sería seguir ahondando en casos que hacen a la desorientación y desinformación de la población.

“CienciaAnti Fake News - COVID-19” es un sitio generado por un grupo de jóvenes científicos del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), dedicado a chequear información y contribuir de manera oficial en el contenido científico de la plataforma "Confiar".

En este usuario de Twitter se comparte información chequeada científicamente sobre el COVID-19, sus mitos y fake news asociados. Un tuit del 27 de junio versa específicamente sobre el consumo de bebidas alcohólicas y la inactivación que generaría del coronavirus, haciendo referencia a la falsedad de esta afirmación. 


Asimismo, fue la Organización Mundial de la Salud (OMS) quien publicó en su sitio que está demostrado que beber alcohol no lo protegerá de COVID19, sumado a que su consumo frecuente o excesivo puede aumentar el riesgo de sufrir problemas de salud.

Dicho todo esto, con las comprobaciones científicas e internacionales necesarias, disfrutar un buen vino definitivamente no nos ayudará a prevenir el COVID, pero ¿nos ayudará para otra cosa? Hoy 12 de julio es el aniversario de nacimiento del doctor René Favaloro, quien recomendó tomar una o dos copas por día para proteger las arterias del corazón, ¿esto será así? ¿Seguirá vigente esta afirmación? Será un tema para otro debate…




jueves, 9 de julio de 2020

Esta cura del COVID es unAJOda

Agustín Alvarez Navas


Entre tantas noticias falsas que circulan, la cura del Coronavirus mediante la ingesta de ajo continúa vigente por culpa de artistas, políticos y otros famosos que creen en las propiedades sanativas de los alimentos.


Todo comenzó cuando aparecieron mensajes de WhatsApp y posteos en redes sociales anunciando que los infectados por COVID-19 podían curarse comiendo ajo en ayunas o diluyéndolo en un té.


Las publicaciones crecieron rápidamente. El aval brindado por supuestos médicos y especialistas colaboró con la expansión. Paralelamente, personajes famosos difundieron la noticia en diversos medios de comunicación. Entre ellos, el actor mexicano Alejandro Tommasi y el político colombiano Ubeimar Delgado.



Tuits de Ubeimar Delgado

La fantasía del remedio casero culminó con las réplicas de la Organización Mundial de la Salud y otras reconocidas entidades, las cuales desmintieron la información. Aunque destacaron las propiedades del ajo para fortalecer las defensas del cuerpo, indicaron que NO CURA el Coronavirus.


Es más, ningún alimento es sanador. Muchos ayudan a mejorar la salud pero está científicamente comprobado que no salvan enfermedades, ni previenen infecciones. Por supuesto, el ajo tampoco.


Tuit de la Organización Panamericana de la Salud


Quizás la ilusión de acabar fácilmente con la pandemia fue la responsable de semejante repercusión mediática. Sin embargo, el público debe conocer la verdad. No es joda, las 'fake news' o 'bulos' son enemigos en estas situaciones.



miércoles, 8 de julio de 2020

¡Fantasma! ¿A quién querés asustar?

Agustín Alvarez Navas


Los comunicadores saben lo que pueden causar con sus anuncios. En especial durante una pandemia, cuando el público está más susceptible. Detrás de la información, muchos promueven el miedo.


A las noticias sobre muertes y contagios de Coronavirus, ciertos diarios digitales le sumaron otro 'cuco': la peste negra. Devastadora en el Siglo XIV, reapareció en Mongolia, donde dos personas la contrajeron por comer marmota.




¿Qué generó la noticia? Más temor, por supuesto. Como dice el refrán, fue para “echar leña al fuego”. Así los lectores que no terminan de espantarse con el COVID-19, ya deben preocuparse por otra enfermedad. Se trata de una estrategia periodística. No es culpa del qué, sino del cómo se informa.


Títulos como Tras el coronavirus, vuelve la peste bubónica o ¡Lo que faltaba! Detectan brote de peste bubónica en Mongolia reflejan las intenciones de asustar a les lectores. Por si fuera poco, le adjuntan fotografías e imágenes protagonizadas por personajes terroríficos. Como aquellas de los médicos medievales con sus particulares máscaras.



Qué ironía... ahora los que parecen cuervos son estos periodistas que fomentan el horror entre sus seguidores.